Los valores son la columna vertebral de una convivencia sana entre seres humanos, es una convicción firme y arraigada que orienta y es una guía para nuestro comportamiento, forman parte de nuestra identidad y fortalecen su sentido del deber ser (conducta) la cual se construye con nuestros valores individuales, con nuestros valores familiares, incluso con nuestros valores regionales y nacionales.
¿Para qué sirven los valores?
Los valores son una guía para nuestro comportamiento diario. Son parte de nuestra identidad como personas, y nos orientan para actuar en la casa, en el trabajo, o en cualquier otro ámbito de nuestras vidas. Nos indican el camino para conducirnos de una manera y no de otra, frente a deseos o impulsos, bien sea que estemos solos o con otros.
Cuando actuamos guiados por valores no lo hacemos por lo que dirán o nos darán los demás. Actuamos por convicción, sin importar si otras personas nos están viendo.
TENER VALORES ES UN RETO?
El reto está en nuestra capacidad de creer en determinados principios y su pertinencia, no permitiendo declinar ante la presión que ejerce sobre nosotros el manejo de ciertas necesidades.
Que pasaría sí?
Un padre enseña a su hijo la importancia de la verdad o la responsabilidad.
Un instante después, el hijo le dice al padre que lo llama por teléfono un cobrador, y el padre le responde con naturalidad: “Dile que no estoy”.
Los valores están en los detalles de todos los comportamientos de sus integrantes, y muchos de esos comportamientos son habituales y, en ocasiones, inconscientes.
Los valores pueden ser mucho más útiles para los integrantes sociales, laborales o familiares, cuando se definen como comportamientos deseados. |